19.8.10

Tengo miedo de haber perdido mi chispa, tengo miedo de haber caído en la monotonía del día a día. Tengo miedo de mi misma, tengo miedo de aceptar que me convertí en un ser que sin vida va, al igual que todos los demás. Esa que fui alguna vez, la delirante del mundo del revés desapareció. Sí, desapareció y no se cuando me permití ser tan real como lo soy en este momento. La incesante satisfacción que me daba mi imaginación se esfumo, tras el haber crecido sin darme cuenta. Esa capacidad motriz de realizar exquisitas obras de delirio absoluto se desvaneció tras el interés de crecer. Si para crecer tengo que guardar mis delirios, comérmelos y callar.. prefiero ser eternamente infante y no transformarme en un alma pensante.

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